Pages

Categories

Buscar


Fiesta de la Matanza de Ardales

Fiesta de la Matanza de Ardales

Autor
11 febrero, 2014
Eventos
Sin Comentarios

La fabricación artesanal de embutidos sigue siendo uno de los pilares de la gastronomía del interior de Málaga. Así se podrá ver el próximo 16 de febrero en Ardales, un pueblo que rinde tributo a la elaboración tradicional de chacinas con su Fiesta de la Matanza.

Fiesta de la Matanza en Ardales - 16 de Febrero de 2014

Fiesta de la Matanza en Ardales – 16 de Febrero de 2014

Durante esa jornada dominical se podrán degustar gratuitamente en el pueblo, sus famosos botones -panecillos redondos- con chorizo, salchichón y morcilla, que se repartirán gratuitamente por voluntarios junto a vino de la tierra. Sin duda, será la mejor forma para abrir boca, ya que le seguirá la degustación de una caldereta de cerdo al estilo ardaleño. Los habitantes de la localidad aseguran que esta carne en salsa tiene en su elaboración un secreto que muy pocos conocen y que nunca se ha de desvelar.

Gracias a ese toque especial, los ardaleños dicen que se consigue darle un sabor único e inconfundible. Se saben al menos los ingredientes básicos con los que se elaborará en la plaza del pueblo un gran perol: Carne magra de cerdo, pimiento, tomate, cebolla y ajo. Como ha ocurrido en las últimas ediciones, las degustaciones de este suculento plato tendrán lugar en torno a las dos de la tarde. Y habrá para todos, ya que se repartirán aproximadamente unos 500 kilos de este estofado, que servirán para repartir algo más de 2.500 raciones. Se cocinará con leña de almendro y olivo al a antigua usanza.

No sólo se trata de catar. También se podrá observar, por ejemplo, como se elaboraban antaño las chacinas y otros derivados cárnicos. Para ello, mujeres del pueblo recrearán con utensilios de otras épocas los métodos tradicionales para elaborar embutidos.
Pero, además, los visitantes podrán ver y adquirir numerosos productos típicos del pueblo y de la comarca, gracias a la muestra artesanal y gastronómica que habrá en la propia plaza de la villa. En unos cuarenta puestos, se podrá ver la gran diversidad de embutidos que salen del cerdo, como el morcón, el lomo o el famoso salchichón blanco de Ardales. También estarán otros famosos productos del pueblo como sus dulces. La repostería de este municipio es conocida por su calidad y por su variedad, aunque destaca muy especialmente la galleta de almendra, un producto que todavía hoy se realiza de una forma tradicional en algunos establecimientos.

En estos puestos tampoco faltarán otros elementos propios de la cocina ardaleña y de su comarca, como su aceite de oliva virgen extra, reconocido como el mejor aceite de la zona en años anteriores, o el queso de cabra. También está la posibilidad de acercarse a algunas de los establecimientos del pueblo que estarán abiertos durante el día. Así, es recomendable la carnicería Estrella, un negocio familiar que lleva varias generaciones dedicándose a la elaboración de suculentos derivados porcinos.

La fiesta estará amenizada por la actuación de pandas de verdiales, además de otras actuaciones musicales para todos los gusto.

Vista de Ardales desde la carretera de El Burgo.

Vista de Ardales desde la carretera de El Burgo.

En el propio casco urbano se pueden visitar también la iglesia de Nuestra Señora de los Remedios, que está a unos pasos de la celebración de la Fiesta de la Matanza, y las ruinas del castillo de la Peña, que corona el casco urbano. En este último recinto hay un centro de interpretación sobre la historia de la villa en la Edad Media, que es tan interesante como el Centro de Interpretación ‘La Prehistoria en el Guadalteba’, ubicado en la entrada del casco urbano.

Dentro el patrimonio histórico de Ardales, también sobresale la Cueva de Ardales, una gruta, situada a pocos kilómetros, donde se han encontrado singularse pinturas rupestres. Eso sí, sólo la podréis visitar si habéis reservado previamente una visita guiada.

La Fiesta de la Matanza es también una ocasión propicia para conocer esta villa, situada en una verdadera encrucijada de caminos, entre la Serranía de Ronda, el Valle del Guadalhorce y la Vega de Antequera. Gracias a esa privilegiada ubicación entre tres comarcas tan distintas, sus paisajes son muy diversos y llenos de contrastes, aglutinando en un mismo territorio zonas de campiña, extensos olivares, abruptas sierras calizas y el oasis que supone el conjunto de los tres pantanos.

Este último espacio es precisamente uno de los principales reclamos turísticos de Ardales. Se trata de un gran lago donde es posible practicar deportes de aventuras como el piragüismo o la escalada o simplemente disfrutar con un relajado paseo por sus orillas. Dentro del conjunto de los embalses se puede ver el Desfiladero de los Gaitanes, una impresionante garganta caliza que se ha convertido en uno los emblemas de la comarca.

Las ruinas de Bobastro, que se pueden visitar, están situadas a pocos kilómetros de Ardales

Las ruinas de Bobastro, que se pueden visitar, están situadas a pocos kilómetros de Ardales

Ardales también cuenta con un interesante patrimonio histórico, en el que sobresalen las ruinas de Bobastro.  Este enclave se encuentra en el entorno del pantano de El Chorro, a unos cuantos kilómetros del pueblo, pero merece la pena conocerlo. Se trata del bastión donde comenzó la rebelión más importante del antiguo Al-Ándalus. Allí, Omar Ibn Hafssun, un muladí descontento por la opresión a la que se sometía al pueblo, se sublevó contra el poder de los Omeyas, que desde el Califato de Córdoba sufrieron durante décadas para poder sofocar esta crisis. Ibn Hafssun, que abrazó en sus últimos años de nuevo la religión cristiana,  encolerizó al mismísimo Abderramán III al nombrar en Bobastro al primer obispo de la historia de Málaga, un modesto monje que aceptó el reto.

Y si habéis llegado hasta los pantanos y su entorno, debeís saber que estáis a poca distancica de Álora, donde todo el fin de semana se estará celebrando el Mercado de los Quesos Tradicionales Andaluces.

 

Javier Almellones

Periodista nacido y criado en Málaga, de padre cañetero y de madre ardaleña, vinculado al turismo de interior por profesión y por devoción. Frustrado por no poder encontrar fácilmente aquellas delicias que iba encontrando en sus escapadas, lanzó hace ya cuatro años la iniciativa: “Hay que hacerlos accesibles” . Esto dio lugar a La Alacena de Málaga.

Otros artículos de



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *